Papá, ¿porqué el mar es salado?
el motivo por el que los mares son salados y los ríos dulces? Pues aquí os dejo la respuesta, que además es bastante curiosa y paradójica.
Los causantes de que los mares sean salados son los ríos y su agua dulce. El agua de la lluvia al caer se mezcla con el CO2 del aire, volviéndose ligeramente ácida. Al caer, esta acidez disuelve las sales minerales de la tierra sobre la que se precipitan. Éste agua y las sales disueltas van fluyendo hasta los ríos. Los ríos, en su paso a lo largo de los continentes, siguen disolviendo en sus aguas las sales minerales presentes en la tierra que atraviesan y las transportan siempre hacia los mares en los que desembocan. No es una gran cantidad, de hecho la concentración no es suficiente para que notemos su salinidad al beberla, pero es una fuente constante de sales para los mares.
Por tanto, tenemos una fuente constante de agua ligerísimamente salada que llega a los mares y océanos, y una cantidad de agua prácticamente igual que desaparece de éstos por evaporación. Ésta agua que se evapora no lo hace con la sal del mar, se evapora únicamente H2O. Por tanto, vemos que en los mares entra sal a través de los ríos, y ésta sal no sale a través de la evaporación, por lo que permanece en las aguas de los mares y océanos hasta alcanzar, después de millones de años de proceso, los niveles actuales de sal en los mares, que es de un 3,5%. Hay una notable excepción. Hay un mar cuyo nivel está continuamente bajando, pues se evapora mucha más agua de la que le aportan sus ríos. El nivel del agua va bajando, pero la cantidad de sal se mantiene igual, o subiendo ligeramente, por lo que su concentración ha aumentado enormemente a lo largo de miles de años. Se trata, por supuesto, del Mar Muerto.Una segunda fuente de salinidad de los mares son las chimeneas hidrotermales de los fondos oceánicos. En diversos puntos de los océanos el agua penetra por fisuras en zonas en las que la corteza terrestre es especialmente fina. Al entrar en contacto con el magma interior el agua se evapora violentamente, arrastrando consigo en su ascenso nuevas sales que se suman a las aportadas por los ríos. Existe otro proceso, en el que está involucrada la vida, que evita que la salinidad siga aumentando, pero esa es ya otra historia y debe ser contada en otra ocasión (por Ende).











