"Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo." Arthur C. Clarke

lunes, 5 de noviembre de 2007

Amanecer de Tierra


Posiblemente esta sea la foto más famosa de toda la carrera espacial. Me llama la atención que en muchos medios de comunicación se la presenta como un amanecer de Tierra en la Luna. Y me llama la atención porque es erróneo. Como pasa muchas veces en nuestras aventuras más allá de la Tierra, el sentido común nos juega una mala pasada. El sentido común está perfectamente adaptado a las condiciones terrestres, pero no a las extraterrestres. Me explico: desde la superficie de la Luna la Tierra no se mueve. Permanece continuamente fija en el mismo punto del cielo, siempre ocupando el mismo lugar en la bóveda celeste selenita, por lo que la Tierra nunca podrá salir o ponerse tras el horizonte.

Como sabéis, la Luna muestra siempre la misma cara a la Tierra, luego es imposible que mirando nuestro planeta desde la Luna éste se desplace lentamente, como hace nuestro satélite visto desde aquí abajo. Pero bueno, también tengo que decir que esto debe puntualizarse, pues no es del todo correcto.

Debido a la excentricidad de la órbita lunar, la inclinación del eje de rotación de la Luna con respecto al plano de la eclíptica y al movimiento de rotación de la Tierra en el curso de una revolución sideral, se logra ver una extensión superficial mayor que la de un hemisferio del satélite, como si estuviese animado de ligeros balanceos de este a oeste y de norte a sur. Estos movimientos aparentes se conocen con el nombre de libraciones y son 3: libraciones en longitud, libraciones en latitud y libración diurna. Esto se traduce en que hay unas pocas zonas, en el límite entre la cara vista y la oculta, en la que la Tierra sale tras el horizonte, se eleva ligeramente, y se vuelve a ocultar, en un movimiento algo similar al aparente del sol cerca de los polos terrestres. Aquí podéis ver una buena animación en la que se aprecia claramente cómo oscila la luna debido a esos movimientos de libración.

La segunda puntualización es que esa foto fue tomada desde el Apolo VIII en órbita lunar en diciembre de 1968. Al estar en órbita, desde la nave sí que se podría ver la Tierra saliendo o poniéndose sobre el horizonte selenita. Pero sería un amanecer artificial, causado por el movimiento de la nave, no por los movimientos de los cuerpos celestes. No obstante, la belleza que nos muestra la fotografía no deja de ser sobrecogedora. Nuestro pequeño punto azul pálido visto desde muy cerca, a solo 384.000 kilómetros de distancia.

martes, 30 de octubre de 2007

Esperanza de vida

La vida es sorprendente hasta límites insospechados. Leo hoy que se ha encontrado un animal que tiene la friolera de 410 años de vida. Se estima, con mucha precisión, que nació en 1.597. Coetáneo de William Shakespeare o de mi tocayo Miguel de Cervantes. Lo que puede ser más sorprendente de esta noticia es que ese ser vivo es ¡una almeja! El día que hemos conocido que la esperanza de vida en España supera por primera vez los 80 años nos enteramos de que algunos de esos bichillos que nos comemos alegremente tan a menudo superan esa edad en cientos de años. Podemos conocer con exactitud su edad de un modo parecido a como sabemos la edad de los árboles, por las capas que cada cambio estacional crea en su concha. Solo tenemos que contarlas.

También llama poderosamente la atención que la esperanza de vida en España, como por otra parte era de esperar, es mayor en las comunidades más desarrolladas y menor en las menos desarrolladas. Así, el hecho de vivir en Andalucía hace que muramos tres años antes que si vivimos en Madrid. Era de esperar, pero no por ello deja de ser triste constatarlo.

Con respecto a la longevidad de esta almeja, conviene recordar que todo lo que podemos registrar es un pequeño pellizco en la biosfera, no son más que unos pocos especimenes de un mundo rebosante de vida. Así, es de esperar que el record de longevidad supere ampliamente el de esta almeja tetracentenaria. Eso sí, imaginar los 410 años de vida de este molusco puede ser realmente aburrido.

Hace poco más de un año ya causó sorpresa la muerte de la tortuga Harriet a sus 176 años de edad. Sorpresa por su edad y por ser una de las tortugas que Charles Darwin estudió en su viaje a bordo del Beagle. La vida nunca dejará de sorprendernos.

lunes, 29 de octubre de 2007

Cita. El ser humano

"Es posible que el Cosmos esté poblado con seres inteligentes. Pero la lección darwiniana es clara: no habrá humanos en otros lugares. Solamente aquí. Sólo en este pequeño planeta. Somos no sólo una especie en peligro sino una especie rara. En la perspectiva cósmica cada uno de nosotros es precioso. Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias." Carl Sagan

Síndrome de abstinencia


No lo he tenido nunca, pero conocer su ausencia ya me crea un enorme síndrome de abstinencia, sudores, irritabilidad, nerviosismo. Esta es una llamada de auxilio a la blogosfera. Necesito este libro, como sea. “El mundo sin nosotros”, una visión rigurosamente científica de cómo sería el mundo tras una súbita desaparición de la especie humana. Cómo la naturaleza retomaría su evolución y asimilaría los cambios en la composición atmosférica provocados por el hombre, cómo acabaría la deforestación, qué especies estarían destinadas a la extinción sin nuestra presencia y cuales florecerían. Aun no está editado en España, ni traducido al castellano. Pero lo necesito ya.

viernes, 26 de octubre de 2007

La (posiblemente) peor expedición científica de la historia

Posiblemente ésta sea la expedición científica más desgraciada de toda la historia. O por lo menos una de ellas. Corría el año 1.735 cuando la Real Academia de Ciencias Francesa organizó y financió una expedición científica a Perú con el objetivo de medir la longitud de un grado de meridiano, para con ello determinar con exactitud el tamaño de la Tierra. Esta expedición fue encabezada por el hidrólogo francés Pierre Bouguer y el matemático, también francés, Charles Marie de La Condamine, e intentaron medir ese grado en una línea recta que iba desde Quito hasta Cuenca, Ecuador, a lo largo de 320 kilómetros a través de los Andes y de la selva.

Os preguntaréis porqué se embarcaron en esa peligrosa expedición cuando podían haberlo medido sin salir de Francia, ¿no? Pues hoy en día nos lo seguimos preguntando. Lo cierto es que los científicos del siglo XVIII no solían hacer las cosas de modo sencillo si había disponible una alternativa complicada. La excusa era poder medir la excentricidad de la Tierra, pero en primer lugar no había tecnología lo suficientemente precisa para medirla y en segundo hacen falta dos medidas en latitudes diferentes. Podían haber empezado por la medida en Francia...

Las cosas empezaron a ir mal prácticamente desde el principio de la expedición. A los pocos días de llegar a Quito tuvieron que salir precipitadamente de la ciudad precediendo a una turba alborotada que pretendía lincharlos. Aun hoy desconocemos el motivo. Y unos días después la expedición se quedó sin médico. Fue asesinado, al parecer por un malentendido por una mujer.

Pero esto no era más que el principio. El tercero de a bordo tras los dos directores se fugó a los pocos meses con una muchacha de trece años y nunca más se supo de él. Tuvieron que atravesar los andes cargados con un pesado equipo científico y muy mal equipados para el frío. Hubo muchas muertes causadas por diversas enfermedades y caídas. El botánico se volvió loco en mitad de la expedición, que además debió ser paralizada durante ocho meses por un problema burocrático. En mitad de la expedición, los miembros españoles que la vigilaban al tratarse de suelo español tuvieron que acudir a sofocar una rebelión, paralizándose de nuevo las tareas.





Al término de la aventura, nueve años después, en 1.744, los directores no se hablaban entre sí y el equipo se había dividido en dos. Pero finalmente no todo fueron fatalidades. Después de nueve años la expedición pudo traerse consigo algunos avances científicos significativos. Se consiguió una medida de un grado de meridiano con la que se definió la unidad de longitud del metro, que se popularizó desde entonces, usándose el sistema métrico de forma universal. Pero para los protagonistas de la expedición, sin duda esta aventura les cambió la vida.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Carl Sagan y el origen de Google

¿Nunca os habéis preguntado por el extraño nombre de Google? Pues aquí Carl Sagan nos explica de donde procede, en un video anterior a la creación del famoso buscador.



Efectivamente, proviene del mayor número con nombre propio. Googol, 10 elevado a 100. Un número realmente gigantesco, más que el número de átomos de todo el universo. Lo cierto es que hay un número con nombre propio aun mayor, aunque éste deriva de googol, el googolplex, un 10 elevado a la googolésima potencia... Si lo escribiéramos sin emplear la notación científica, el papel empleado no cabría en el universo.

Los creadores de la empresa querían así expresar el volumen del material sobre el que se realizaban las búsquedas. El nombre final del buscador no es un juego de palabras, la pequeña modificación en su terminación se debe simplemente a un error ortográfico al crear la empresa. Ya sabéis, eso de deletrear en inglés a veces es algo complicado...

martes, 23 de octubre de 2007

Meme: como ser un blogger y no morir en el intento

Me manda Animal Político un nuevo meme. En esta ocasión se trata de dar algún consejo sobre cómo mejorar tu blog y contar cómo has llegado a esto.

Pues bien, un buen día, leyendo una noticia en elpais.com encontré un comentario de un lector que me indignó. Indicaba su blog, por lo que entré a leerle. Para mi sorpresa tuvimos una conversación respetuosa y empecé a visitar su página regularmente (hoy este blog está abandonado), y a través de ésta conocí diversas bitácoras en las que desde entonces compartimos razonamientos día a día. Pronto descubrí que en casa ajena no se pueden exponer tus pensamientos con total libertad, y, sobre todo, que casi nunca hablan del tema que a ti más te interesa, por lo que finalmente decidí abrir mi propio blog, “a ver que pasaba”. Y aquí estoy desde entonces.

No obstante, llevo aun poco tiempo en la blogosfera y mi blog tampoco es que sea demasiado leído, así que no creo que sea el más indicado para dar consejos sobre cómo conseguir una gran bitácora. Pero bueno, comentaré alguna cosilla que me parece importante para disfrutar con tu blog:

- Libertad de escritura. En mi opinión lo más importante de un blog no son los lectores, sino el autor. Escribe para ti mismo, sobre lo que te inquiete, sobre lo que estés dando vueltas, sobre tus divagaciones diarias. Es un buen ejercicio. Es aconsejable no darle importancia a la temática, escribe sobre lo que te apetezca en cada momento. Si no estás disfrutando con la escritura de una entrada, déjala para otra ocasión.

- Documentación. Para mí es importante documentarme antes de escribir una entrada. Pero no para evitar errores en la exposición del post, sino para aprender. Cada día aprendo algo nuevo en cada una de las entradas que escribo. Llevo muchos años leyendo ávidamente ensayos y revistas sobre ciencia, además de mi formación académica, con lo que la base y las ideas para las entradas científicas ya las tengo. Pero una vez decidida una entrada que a mí me interesa, busco información sobre el tema, para poder exponer mejor la entrada y, sobre todo, para aprender más. Los que me leéis ya sabéis que busco siempre analogías y comparaciones en las entradas científicas para hacer más fácil la comprensión. Las ideas de estas analogías las he ido obteniendo a lo largo de los años de distintas lecturas de ensayos de divulgación, como el que ya comenté de “Una Breve Historia de Casi Todo”, o de un gran número de blogs de temática científica. Luego queda desarrollar la entrada, que es lo más entretenido y satisfactorio.

- Escribe en frío. Aunque en alguna ocasión no me he aplicado el cuento, creo que es mejor dejar reposar un poquito la idea y no publicarla en caliente, sobre todo con temas políticos o de actualidad. Si publicara una entrada justo después de leer El País o Público o escuchar La Ser mi blog sería una batalla diaria, y no quiero eso. Prefiero que sea un lugar de tranquilidad y relax. Para crispación ya están los medios de comunicación, que poco transmiten de la vida real. Aun así, de vez en cuando es sano desahogarse. Hay que encontrar un equilibrio entre la salud mental y la úlcera.

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