"Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo." Arthur C. Clarke

miércoles, 25 de noviembre de 2009

100 años en la vida de un árbol




Ésta foto fue publicada en el Diario de Cádiz el 19 de abril de 1909, hace ya más de un siglo. A muchos gaditanos seguro que les cuesta reconocer la fachada principal del Hospital Mora, ahora reconvertido en centro universitario. El motivo es que se trata de una vista imposible hoy en día, pues está completamente oculto por esos dos arbolitos que veis en la foto. Cien años después, el aspecto que presentan esos árboles es el que podéis contemplar en la siguiente fotografía.



Cien años después esos árboles han robado protagonismo al propio edificio que se encargaban de custodiar. Cien años en la vida de un árbol registrados en un par de fotos. Unos árboles que han sido testigos de todo un siglo en la vida de los gaditanos. Han visto pasear bajo sus sombras a Alfonso XIII, a Franco, a la práctica totalidad de los presidentes de España, tanto de la II república como de nuestra democracia, o a Juan Carlos I. Han conocido los ecos de las dos guerras mundiales y han sufrido en sus carnes nuestra guerra civil. Han visto manifestaciones por la libertad, han visto altercados, delitos, fiestas, han conocido el auge del turismo, siempre mirando a la playa de la Caleta. Han conocido más de un centenar de Carnavales, muchos de ellos en la clandestinidad. Han formado parte del marco de la vida de la ciudad durante más de un siglo, asistiendo en silencio a todas las historias que encierran entre sus raíces. Árboles retorcidos, combados por su propio peso tras tanta convivencia con las desgracias y las alegrías humanas, silenciosos testigos de las vidas de miles de gaditanos. Contemplamos más de cien años en la vida de un árbol.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La Gran Noticia

Hoy os vuelvo a dejar un artículo que me ha encantado. Se trata de un maravilloso texto de Eduard Punset, el mayor divulgador científico, sin ser científico, que ha dado España. Otra vez me encuentro en la situación de alagar un artículo escrito por alguien en mis antípodas políticas, pero veréis que después de leer el primer párrafo, eso difícilmente sería un problema importante. He disfrutado muchísimo con los programas de “Redes” (a pesar del horario intempestivo en el que siempre han dejado relegados los programas científicos en la televisión pública) y con muchos libros de Punset. Y ahora también con sus artículos, espero por mucho tiempo.





miércoles, 28 de octubre de 2009

De Mannahatta a Erytheia

¿Alguna vez os habéis preguntado como sería vuestra ciudad si no se hubiera construido allí una ciudad? Eliminar los edificios, quitar el asfalto e imaginar la tierra, la hierva, los árboles. Todo en una ciudad es artificial. Hasta las alturas. Se allanan colinas, se rellenan vaguadas, se desvían y reencauzan ríos. Poco a poco, año tras año, se reconfigura el paisaje hasta que no queda absolutamente nada del original en kilómetros cuadrados.

Pues no eres el único que ha intentado imaginar cómo sería su ciudad sin la ciudad. Y, como no podía ser de otra manera, la ciudad elegida para este interesante proyecto ha sido Nueva York, más concretamente la isla de Manhattan. Se trata de uno de los lugares más modificados, más artificiales del mundo. Tanto sobre la superficie como bajo ella, todo allí ha sido drásticamente modificado.

Pero antiguamente había hierva bajo la quinta avenida, árboles en Broadway, zorros y venados recorriendo el World Trade Center. La costa no estaba configurada por líneas rectas, y cambiaba cada año al capricho y erosión de mareas, de crecidas, de temporales. El Proyecto Mannahatta intenta recrear ese viejo mundo perdido bajo el suelo de la ciudad más famosa del mundo. Recrearlo con la mayor fiabilidad y seguridad que nos aporta la ciencia, identificar cada especie vegetal que crecía en la isla antes de que el ser humano llegara allí. Cada especie animal. Identificar todos los ecosistemas que habitaron una zona de humedales con una configuración muy particular, pues se trata de una zona muy llana que sufría abundantes inundaciones que reconfiguraban la zona.

Pero el Proyecto Mannahatta no trata únicamente de recrear aquella isla de hace varios siglos, intenta además divulgar ese mundo, que los habitantes de la ciudad conozcan la historia natural del suelo que pisan y adquieran así un respeto por el entorno natural que allí ya no existe.

Me ha gustado este proyecto, me parece una gran iniciativa imaginar cómo sería el mundo sin seres humanos, y me traslada la pregunta a las ciudades que mejor conozco. ¿Cómo sería Madrid? ¿Cuál sería el recorrido del Manzanares? ¿Sería la colina de Plaza de Castilla mucho más escarpada de lo que es ahora la Castellana? ¿Estaría realmente repleta de almendros y madroños? ¿Y habitada por osos y por ciervos? Y la bahía de Cádiz, ¿sería un inmenso humedal tan grande como Doñana, abarcando desde Arcos y Medina Sidonia hasta una costa difuminada en un gran delta? Nunca lo sabremos, pero por lo menos, gracias a este proyecto Mannahatta podemos disfrutar de estas imágenes de la isla de Manhattan antes de la llegada del hombre. ¿Alguien se anima a crear un Proyecto Erytheia?

miércoles, 21 de octubre de 2009

El dinosaurio que vino del otro extremo de la galaxia

"El Sistema Solar da una vuelta alrededor del núcleo de la galaxia una vez cada 228 millones de años. Esto significa que cuando vemos el fósil de un dinosaurio de la Era Mesozoica, por ejemplo, no debería impresionarnos tanto la edad que tiene como el hecho de que ha viajado hasta aquí desde el otro lado de la galaxia". (Visto en Reddit via Fogonazos)


La ciencia tiene en ocasiones algunas reflexiones que me parecen realmente geniales. Las magnitudes más rutinarias son absolutamente desproporcionadas, millones de años y millones de años-luz, inabarcable.


viernes, 9 de octubre de 2009

Gades, Gadir, Cádiz

Como no podía ser de otra manera, inicio mi andadura con la reposición de una de mis entradas favoritas. Ahora pasaré unos días en otra esquina de España, en las rías bajas gallegas. Hasta la semana que viene, que disfrutéis del puente.

Mientras los fenicios ponían la primera piedra de Gades, en la futura Inglaterra unas tribus de la edad de bronce ponían la última piedra de Stonehenge. Pasarían más de mil años antes de que Rómulo y Remo fundaran Roma, la ciudad eterna. Trimilenaria Cádiz, la ciudad más antigua de occidente.

Colonia fenicia en el, entonces, otro extremo de su mundo, con el fin de comerciar con el oro de los tartesios, pobladores del sur de la península, una cultura todavía envuelta en misterio. Llegarían los descendientes de Rómulo y Remo, más de 50 generaciones después, y la rebautizaron como Gadir.

Por tus orillas pasaron Trajano, Amilcar Barca y su hijo Anibal Barca. Bajo el manto romano se convirtió en una urbe del sur, con el mayor teatro de la península, del que solo se conserva una pequeña parte. Entonces completamente rodeada de agua, se convirtió en un punto estratégico para todas las civilizaciones que la han codiciado. Sus mármoles y baños dejaron paso a la argamasa y minaretes árabes, que durante siglos te impregnaron de su cultura. Finalmente unida a tierra firme por una pequeña lengua de tierra, convertida en necrópolis de, hasta ahora, cuatro culturas, y que libra a la península de la desdicha de estar separada de Cádiz.

Cristianizada tras la reconquista, con dos extrañas e imponentes catedrales. Maltratada por corsarios ingleses y derrotada en tus costas de Trafalgar. El oro de las Indias te convirtió en el puerto más importante de Europa y en ciudad famosa por su cultura y letras.

Más recientemente, fuiste cuna de la libertad en España, capital fortuita de los restos que dejaron los franceses, que no llegaron a pisar tus enrevesadas calles. Aquí nació la primera constitución española, de la que pronto se cumplirán 200 años. Cuna de la libertad, cuna de Alberti, Pemán o Falla. Qué difícil es resumir 3500 años de historia, casi 200 generaciones de gaditanos.

Cuna de mis recuerdos, que se entremezclan con tus calles y olores. La Caleta marinera, con sus brazos siempre abiertos a la mar. La Alameda y sus imponentes murallas, con las olas eternamente rompiendo a tus pies. Qué añoranza de tus plazas, Mina, las flores, Catedral, San Juan de Dios o Candelaria. Paseos por Canalejas, por la cuesta de las Calesas, por el barrio de la Viña y la barriada de Santa María. La magia de un atardecer en el campo del Sur, con un cielo malva, grana, sangrante de tu sol moribundo acostándose en tus aguas bravas.

Historias de carnavales, de barbacoas, historias de cargadores subiendo la cuesta Jabonería con el Perdón a hombros. Mañanas en la plaza de España, a la sombra de tus torres y del monumento a nuestra constitución, la Pepa. Tu muelle, que en Cádiz no hay puerto, antaño bosque de sogas, de maromas, de mástiles y velas, hoy torres de cruceros y contenedores. Las Puertas de Tierra, murallas de una ciudad siempre temerosa de sus enemigos, ahora dando la bienvenida a una ciudad acogedora y separando la historia de extramuros, la ciudad nueva, nacida de las cenizas que en 1947 dejó la explosión de los polvorines, explosión que dicen las crónicas se pudo oír en Sevilla, explosión que tiñó, una vez más, tu cielo de la sangre de cientos de gaditanos, en la que sigue siendo una de las mayores tragedias civiles de toda la historia de España. Historia sufrida curada con las sales de tu bahía.

Sufrida sigue siendo la historia de tus hijos, madre, diosa Gades. Miles somos los huidos ante tu incapacidad para alimentarnos. Con todo el dolor y la añoranza de mi lejanía de tu salada claridad, de tu luz voluptuosa. Diosa Gades, madre dolorosa de hijos hambrientos y sedientos de tu abrigo. Te escribo con puñales en mi corazón, como la Pasión, por esa orfandad infinita que me deja tu ausencia cada noche, cada mañana. Mis hijos nunca serán ya tuyos, aunque yo siempre lo seré, hasta que descanse en paz en tus arenas trimilenarias.

jueves, 8 de octubre de 2009

El final del viaje

Hace casi exactamente un año inicié un viaje por la blogosfera a través de dos nuevos blogs (uno de ellos en el más absoluto de los anonimatos). Han sido doce meses de intenso viaje, tras los que regreso con un satisfactorio bagaje y con la sensación de que en la blogosfera siempre seré Adivagar, aquí, en La Llave Tercera y en el anonimato de un blog en otras tierras.

Por tanto, después de este largo viaje he decidido reiniciar la andadura que empecé en este blog hace ya unos años. Empezar de nuevo a dejar aquí mis divagaciones, resucitar este rincón. Mi intención vuelve a ser escribir de lo que me apetezca, sea política, personal, o divagaciones científicas. Contar lo que me apetezca contar, que para eso ando por aquí en zapatillas y ropa cómoda. En casa todo es más fácil.

Vuelvo a casa, y después de tanto tiempo parece ser que casi todos mis vecinos son diferentes. Vuelvo a un rincón de la blogosfera mucho más silencioso. Tras un año muchos habrán olvidado este blog, ahora silencioso. Pero es mi casa, esté quién esté.

lunes, 6 de octubre de 2008

La llave tercera

Ya he comenzado la nueva andadura. Acabo de poner en marcha mi nuevo blog, La llave Tercera. Con esto, El Santo al Cielo cierra definitivamente sus puertas. Os espero en mi nueva casa, muy diferente a la actual.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Otros lares

Ya estoy de regreso de las vacaciones. Ya han quedado atrás. Y, como es habitual, regreso con las pilas cargadas y con ganas de novedades. Con mucho por publicar. Entradas como “Titán”, “¿qué nos hace humanos?”, “el límite de los sentidos”, “antes del big bang”, “¿dónde está el universo?” o “la materia consciente”, que me encantaría compartir con todos vosotros. Pero empezaré por el principio, porque debo una explicación.

La blogosfera en inmensa. Millones y millones de bitácoras de infinidad de temáticas, con infinidad de estilos y personalidades. Todo un universo de opiniones. Y enormemente dinámica. Cada mes que pasa cierran miles de blogs y abren muchos más. Muchos se agotan en unos meses, en unos años, pero nuevos surgen para reemplazarlos. Hace ya un tiempo que veo que el rincón de este mundo virtual en el que me instalé está ya casi moribundo. Quedan pocos de los que discutíamos y conversábamos a diario hace un año. Los blogs ya casi no sirven como lugar para compartir ideas y puntos de vista diferentes. Parece como si casi toda esta pequeña isla que visito hubiera caído en el maniqueismo más absoluto, así como en una autocomplacencia que raya el onanismo. Sobre todo, evidentemente, en lo político, valores, ética, social. Casi toda, no toda.

Por eso hace un tiempo que decidí explorar otros mares y descubrir otros continentes. Conocer nuevas bitácoras y páginas con nuevos puntos de vista, opiniones, algo que refresque un poco esas discusiones que ya echaba de menos. Y después de unas semanas explorando, tengo que decir que es casi imposible seguir asiduamente la cantidad de entradas interesantes que cada día se publican en multitud de magníficos blogs. Conservadores, socialistas, nacionalistas, derecha e izquierda (si es que podemos seguir definiendo así las tendencias políticas), católicos, ateos y agnósticos. También magníficos blogs de temática científica, o bitácoras más personales. Siempre desde el respeto, discutiendo distintos puntos de vista. Verdaderamente, lo echaba de menos.

Por todo ello, he decidido recoger todos mis bártulos y mudarme a otra casa. Adivagar se queda aquí, donde nació y se retira ahora para la blogosfera. Ahora dedicaré mi tiempo “virtual” en un nuevo blog en el que empezar de cero y en el que seguir enriqueciéndome gracias a la aportación de todos los habitantes del nuevo continente al que me mudo. Seguiré pasándome por aquí de vez en cuando, así como por las páginas que más he visitado durante todo este tiempo, que no son pocas. Pero estaré mucho más dedicado a ese nuevo yo virtual, que hoy por hoy me aporta mucho más. No penséis que es desprecio por lo que dejo aquí, ¡ni mucho menos!, es simplemente una etapa cumplida en el viaje y la necesidad de conocer nuevas tierras. Echaré de menos a muchos, pero la vida sigue...

Muchas gracias a todos por todos los comentarios que me habéis dejado en estos quince meses, y por todos los buenos ratos que hemos pasado, tanto en mi casa como en las vuestras. Ya solo me queda ponerme el anillo, desvanecerme, e iniciar la caminata hacia Rivendel. O, quizá mejor, hacia los Puertos Grises.

Un abrazo a todos.

martes, 5 de agosto de 2008

Vacaciones

Me toca. Unos días para descansar y relajarse en la ciudad más antigua de occidente. Os dejo unos vídeos para que os de un poquito de envidia... Saludos a todos y nos leeremos en Septiembre.



martes, 29 de julio de 2008

Más rápido que la luz

¿Puede algo viajar a una velocidad mayor que la de la luz? No, como todos sabemos por la Teoría de la Relatividad de Einstein. Pero, ¿hay realmente algo que viaje a una velocidad mayor que la de la luz? Sí, conocemos por lo menos dos fenómenos que superan este límite. En uno están implicadas pequeñas moléculas ionizadas y en el segundo galaxias enteras. Entonces, ¿la teoría de la relatividad es errónea? No, todo tiene su explicación. Empecemos por el principio.

Nuestra historia comienza el 4 de Julio de 1961 en un submarino nuclear soviético, el tristemente célebre K-19. Ese día, los sensores detectaron que la presión en las tuberías de refrigeración del núcleo era cero. Una rotura en esas tuberías había dejado el núcleo sin refrigeración, lo que provocaría una reacción en cadena en pocas horas. Teniendo en cuenta que el submarino portaba tres misiles con cabeza nuclear, la situación era realmente dramática. Efectivamente, el reactor nuclear que alimentaba al submarino comenzó a calentarse peligrosamente, al tiempo que los niveles de radiación aumentaban. Pronto fue evidente que no quedaba más remedio que entrar en el reactor y sustituir la tubería rota por una nueva. Finalmente ocho marinos se presentaron voluntarios para dicho trabajo suicida y penetraron en el reactor. El ambiente en su interior era surrealista. Una temperatura elevadísima, inmersos en una atmósfera verde limón y en una estancia encharcada por un agua que emitía un fantasmagórico resplandor azul. Los voluntarios realizaron su trabajo y fallecieron a las pocas horas por efecto de la enorme radiación. Gracias a ellos el submarino sobrevivió lo suficiente como para llegar a dique seco y ser reparado, aunque la mayoría de la tripulación moriría en los meses y años siguientes de enfermedades relacionadas directamente con la radiación recibida.

Y os preguntaréis, ¿qué tiene esto que ver con la velocidad de la luz? Pues ese “fantasmagórico resplandor azul” del agua derramada del reactor. El llamado “Efecto Cherenkov”. Por efecto de la radiación las partículas ionizadas del agua aumentan su velocidad. Al sobrepasar la velocidad de la luz en el medio acuoso, se produce una onda de choque similar a la que se produce cuando un caza sobrepasa la velocidad del sonido. En un caso es un estallido sonoro y en otro un estallido lumínico, dependiendo del tipo de onda de la que se trate. La clave está en el medio en el que sucede este fenómeno. La teoría de la relatividad nos dice que la máxima velocidad a la que puede desplazarse un cuerpo en nuestro universo es la velocidad de la luz EN EL VACÍO. Pero la velocidad de la luz en el agua es menor que en el vacío, por lo que puede ser superada por determinadas partículas, produciendo ese sorprendente efecto Cherenkov, esa luz azulada.

El segundo caso es más complejo, pues no afecta a una simple molécula, si no a galaxias completas. Midiendo la velocidad de las galaxias mediante el efecto doppler se ha comprobado que hay galaxias enteras que se están alejando de nosotros a una velocidad mayor de la de la luz. ¿Cómo es esto posible? Sabemos, gracias al gran astrónomo Edwin Hubble, que el universo está en expansión. Miremos hacia donde miremos, el universo se expande. No quiere esto decir que se expanda en sus fronteras, que se esté creando nuevo espacio en los límites del universo, sino que el espacio está creciendo en todas partes, como la superficie de un globo que se hincha. El espacio que hay entre tú y yo se expande, el espacio que hay entre Cádiz y Pontevedra se expande, el espacio que hay entre la Tierra y Júpiter se expande. Así, esas galaxias se desplazan a una determinada velocidad, inferior a la de la luz. Pero el gigantesco, descomunal espacio que nos separa de ellas está expandiéndose, está creciendo. El resultado es que la galaxia se aleja de nosotros a una velocidad superior a la de la luz. Pero no porque se desplace más de 300.000 kilómetros por segundo, si no porque el espacio entre ella y nosotros crece en más de 300.000 kilómetros cada segundo. Recomiendo la lectura de este magnífico artículo para comprender mejor el Big Bang y la expansión del universo, pues es una historia realmente fascinante.

Como dice ese mismo artículo, “la expansión del universo puede ser el hecho más importante que el Hombre haya descubierto jamás acerca de nuestros orígenes. Usted no estaría leyendo este Zapping si el universo no se expandiera. Los seres humanos jamás habríamos existido. Objetos pequeños y fríos como las formas orgánicas y los planetas de tipo terrestre no habrían cobrado existencia si el universo, formado en una gran y caliente explosión, no se hubiese expandido y enfriado. La formación de todas las estructuras del universo, desde las galaxias y estrellas hasta los planetas y los artículos de divulgación han dependido de la expansión para llegar a ser”.

jueves, 24 de julio de 2008

Aunque vivamos mil años

La tarde empezaba a caer. Decidió que no debería demorarse más y reemprendió el regreso. Echó un último vistazo al corte del tobillo. Tenía un aspecto realmente desagradable, y cualquier roce le producía un dolor frío. Ignoraba completamente que la ribera del pequeño arroyuelo estaba repleta de la solución para su dolencia, la sabia de un arbusto debidamente mezclada con el agua fresca del pequeño río. Si hubiera conocido esa sencilla cura, posiblemente habría vivido varios años más.

Inició el regreso a la cueva en la que había pasado casi toda su vida, y donde esperaban todos los suyos. El camino de regreso era sencillo, no demasiado escarpado y con una senda ya abierta por los pasos de decenas de generaciones que realizaron antes el mismo camino una y otra vez, aunque rara vez en solitario. En el pequeño claro cercano a las grandes rocas de pedernal florecían ya esas peculiares flores blancas. Sabía que eran comestibles, que daban un matiz exquisito a la carne hervida. Pero no tenía la más remota idea de que en sus raíces escondía la curación de esa maldita dolencia que estaba diezmando a su clan, y que ya se había llevado a su padre y dos hermanos.

A los pocos minutos llegó a la playa. Ya le quedaba poco trayecto, y el sol aun estaba unos dedos por encima del horizonte. Se detuvo a descansar el tobillo, que le palpitaba dolorosamente. Se tumbó en la arena. Era agradable la sensación que esa cama aportaba a esa hora, con el cielo tiñéndose ligeramente de rojo y la brisa refrescando el calor primaveral. Cogió un pequeño puñado y observó como se le escapaba entre los dedos. No podía imaginar que esa arena contenía todo el silicio que sus descendientes necesitarían para fabricar ordenadores y demás equipos electrónicos. Ni que gracias a ellos la vida se alargaría hasta hacer coincidir a cuatro o cinco generaciones bajo el mismo techo. O que el mundo sería tan pequeño como para rodearlo en unas horas.

Tampoco sabía que a pocos metros bajo su cabeza se escondía una roca que se derretía con el fuego, con la que podría fabricar mejores herramientas para la caza, para el trabajo. Metales que harían volar a sus descendientes. Ni que en esa frondosa vegetación se escondía el secreto de la cultura escrita, el papel, mediante un simple tratamiento de uno de los materiales que componen los troncos de los árboles.

Después del pequeño descanso se encaminó hacia el asentamiento. Rezó a los dioses para que en estos cuatro días no hubieran sufrido el ataque de ningún depredador, ni hubiera enfermado nadie más. A cientos de metros bajo sus pies descansaba, tras millones de años de lenta formación, una inmensa balsa de material orgánico, hidrocarburos. Pero él lo ignoraba, como ignoraba que con esa negra sustancia aceitosa, junto con la arena de la playa y algunos materiales más que podía encontrar en el bosque, sus descendientes fabricarían teléfonos para comunicarse. No le quedaba más remedio que rezar mientras se acercaba a su grupo, que ya salía a darle la bienvenida.

Esa noche durmió a gusto, tranquilo, en un mundo virgen, bajo un cielo limpio, envuelto en el ruido de la naturaleza, cerca del crepitar del fuego. No le quedaban muchas noches antes de volver a la tierra, no en vano había vivido ya más que la mayoría, y el sol y las noches a la intemperie habían curtido un cuerpo muy castigado ya tras casi 25 inviernos. En sus sueños no hay edificios, no hay asfalto ni coches. No hay aviones, ni ordenadores ni móviles. No hay televisiones, ni políticos, ni deportistas. Solo hay verdor, un inmenso mar, vegetación espesa y la fría y dura roca sobre la que descansa. Hay animales y frutos para su sustento, y la promesa del agua por llegar en las nubes que comienzan a arañar ese intenso azul. Le atemoriza el hambre, la sed, la terrible enfermedad que les golpea una y otra vez. Le atemorizan esos enormes felinos anaranjados, y los gigantescos osos. Le da terror pensar en el futuro parto de su mujer, pues había visto morir a varias en tan dificultoso trance. Ignora que a su alrededor tiene toda la materia prima para una vida mucho más cómoda, para una vida mucho más larga, una vida de menos sufrimiento. Pero la vida es ese misterio que está viviendo, esa experiencia única en tu entorno. Ni más ni menos vida.

Nosotros hemos cambiado esa naturaleza que supone nuestro entorno, nuestro nicho ecológico, por una vida en una sociedad que jamás duerme, rodeados de ruido, de tensiones, de competitividad. Vivimos más que ellos, tenemos más comodidades que ellos, sufrimos menos que ellos, y la felicidad y la paz individual siguen igual de lejos que entonces. A nuestro alrededor, bajo nuestros pies, en nuestros parques, en las orillas de los mares, se encuentra la materia prima de todos los descubrimientos por llegar, de todos los avances que conquistará este pequeño primate. Quizá la cura del cáncer estuviera en ese pequeño reptil al borde de la extinción. Quizá la fuente de energía del futuro esté en ese inmenso mar y aun lo ignoremos. Y, consigamos lo que consigamos, seguiremos paseándonos por este ratillo con el desconcierto y la desazón de no saber qué hacemos aquí y qué sentido tiene todo este absurdo y desproporcionado escenario en el que nos encontramos. Aunque vivamos mil años.

miércoles, 16 de julio de 2008

Grandes líneas

Durante gran parte de los siglos XIX y XX el ferrocarril fue el principal elemento vertebrador de numerosos estados. Las líneas férreas eran las grandes infraestructuras de la época, llegaban a casi cada rincón del mundo y mejoraron enormemente la comunicación entre las grandes ciudades y, sobre todo, entre el mundo rural y el urbano. Hoy en día esa red ha desaparecido y únicamente se mantienen las vías que comunican los grandes núcleos poblacionales y las medias-largas distancias. El tren ha dejado de ser ese elemento globalizador de la época industrial.

Pero nos ha dejado un legado digno de admiración. Las soluciones de ingeniería que se dieron entonces a la orografía estaba limitada por los materiales de los que se disponía. No podían construir los enormes viaductos de hormigón y acero a los que estamos ahora habituados, ni disponían de tuneladoras para horadar una montaña. En su lugar debían sortear las dificultades con túneles excavados a “pico y pala” y con puentes de piedra con majestuosos arcos. Métodos empleados desde hacía dos mil años mejorados con las técnicas de finales del siglo XIX o principios del XX.

El resultado eran líneas férreas sinuosas, lentas, que ascendían cordilleras aprovechando las laderas y pasos naturales con alguna maravillosa obra de ingeniería aquí y allá, integradas de modo admirable en el paisaje, escondidas a los ojos de la mayoría. Como una vieja carretera de montaña, incómoda, peligrosa, pero de una belleza de la que carecen las autopistas. Hoy en día muchas de esas líneas se han reconvertido en viajes turísticos, en trenes “con encanto” que recorren parajes naturales espectaculares en lentos viajes para disfrutar de la naturaleza. A otras se les han quitado los carriles, el balasto, y se ha dejado la plataforma para convertirlas en caminos de senderismo. El resultado lo podemos ver en imágenes tan espectaculares como las que os muestro a continuación.

Estas primeras corresponden a la línea Shimla-Kalka, en la India, en las estribaciones del Himalaya. Se trata de un trazado abrupto y sinuoso, con escarpadas laderas, construido a principios del siglo XX. Esta línea acaba de ser declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, en la categoría de Sitio Cultural.




Las siguientes son de la línea de Semmering, en Austria. Se trata de un ferrocarril de montaña con un espectacular trazado jalonado de impresionantes viaductos. También ha sido declarado patrimonio de la humanidad.



A continuación, unas fotos de las líneas de ferrocarril de Albula y Bernina, en el cantón suizo de Los Grisones. Estas líneas han sido incluidas como patrimonio de la humanidad, en este caso dentro de la categoría de Paisajes Naturales. Entre ambas suman 128 kilómetros con más de 200 puentes y decenas de túneles a través de unos parajes montañosos de gran belleza.






Por último, dejo alguna foto más de otras líneas férreas interesantes, situadas unas en Estados Unidos y otras en los Andes.




Esta última foto es de cosecha propia. La saqué en el pueblo de Nueva, cerca de Llanes, Asturias, durante unas pruebas de equipos de protección de tren que realizamos hace unos meses. Se trata de una vía de FEVE, vía estrecha, por la que pasa el tren transcantábrico, una joya turística de nuestra industria ferroviaria.

martes, 8 de julio de 2008

Bodies, The Exhibition

Este fin de semana he podido ir, ¡por fin!, a la exposición “Bodies, The Exhibition”, en Madrid. Se trata de una exposición de anatomía humana realizada con cuerpos reales. No es aconsejable para gente especialmente impresionable, pero hay que decir que tiene una función didáctica realmente enorme.

En la exposición se realizada un recorrido por todos los órganos y sistemas del cuerpo humano, comenzando por el sistema musculoesquelético, el sistema nervioso y el circulatorio, pasando por el digestivo, el respiratorio, por todos los órganos internos y terminando con una exposición de fetos y embriones de distintas semanas de gestación, con los que podemos comprobar con facilidad el desarrollo y, sobre todo, la indudable humanidad de un feto de pocas semanas de gestación. Podemos verlo con nuestros propios ojos.

Todas las partes del cuerpo humano pueden ser contempladas, a la vez que nos explican la interacción de ese órgano en particular con el resto del cuerpo. La exposición cuenta también con varios cuerpos completos en diferentes posiciones, con los que podemos observar la complejidad de la musculatura o la kilométrica y densa red nerviosa que nos recorre. En resumen, contemplar y comprender mejor las sorprendentes soluciones con las que la naturaleza ha resuelto toda la problemática logística para mantener un conjunto de miles de millones de seres vivos independientes como un único espécimen humano. Una complejidad asombrosa y realmente increíble.

Especialmente interesante me pareció la sala dedicada al cerebro y el sistema nervioso, donde, en definitiva, reside nuestra conciencia. Toda la exposición está además muy bien explicada, cada vitrina, cada órgano, cada sistema. Explica su funcionamiento y da datos y curiosidades que hacen la visita amena y enormemente didáctica. Una exposición muy aconsejable para aprender un poco mejor esa maravillosa máquina biológica que es un ser humano. En la propia página de la exposición se explica el proceso seguido para la obtención y la conservación de los cuerpos, así como el respeto con el que se han tratado todos ellos. Esta exposición puede visitarse únicamente en Madrid y Barcelona, y finaliza este próximo fin de semana, el 13 de Julio.

miércoles, 25 de junio de 2008

Manifiesto por la lengua común

Estoy completamente de acuerdo con el manifiesto por la lengua común impulsado por diversos intelectuales, políticos y periodistas y avalado por el periódico El Mundo. Ya iba siendo hora de que alguien dijera bien alto y claro tantas obviedades que, sistemáticamente, se incumplen en diversos lugares del estado español. Puro sentido común, tan difícil de encontrar en estos días. Dejo aquí copiado dicho manifiesto íntegro, el cual suscribo letra a letra y al cual ya me he adherido:

Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles. Desde luego, no se trata de una desazón meramente cultural –nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación.

Como punto de partida, establezcamos una serie de premisas:

1) Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas –el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.

2) Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüisticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas co-oficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc… en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello “normalización lingüística”).

3) En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua co-oficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública. Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.

4) Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que “las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas antes indicadas.

Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los siguientes puntos:

1) La lengua castellana es común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.

2) Todos los ciudadanos que lo deseen tienen derecho a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas cooficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.

3) En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser atendido institucionalmente en las dos lenguas oficiales. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.

4) La rotulación de los edificios oficiales y de las vías públicas, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc…en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.

5) Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.

Firmas (orden alfabético): Mario Vargas Llosa, José Antonio de la Marina, Aurelio Arteta, Félix de Azúa, Albert Boadella, Carlos Castilla del Pino, Luis Alberto de Cuenca, Arcadi Espada, Alberto González Troyano, Antonio Lastra, Carmen Iglesias, Carlos Martínez Gorriarán, Jose Luis Pardo, Alvaro Pombo, Ramón Rodríguez, Jose Mª Ruiz Soroa, Fernando Savater

jueves, 19 de junio de 2008

Alta definición

Creo que este chiste gráfico (de gadgetoblog de elmundo.es) define muy bien la evolución de la televisión en los últimos tiempos. Es más, yo creo que el segundo cubo debería estar bastante más lleno, visto lo visto.


domingo, 15 de junio de 2008

Un año de vida

El ser humano es extraordinario. La mente humana es algo realmente maravilloso. La conciencia. Y el despertar de esa mente es una aventura conmovedora y sorprendente. Nacemos completamente indefensos, castigo de la evolución natural al desarrollo único de nuestro cerebro. El bipedismo redujo mucho el canal del parto de nuestra especie, y el aumento de la capacidad craneal quedó limitado por ese estrecho túnel por el que nacemos a la vida. Pero la conciencia se abrió paso ante las adversidades. El ser humano evolucionó de modo que nuestro cerebro, nuestra mente, nuestra conciencia, se desarrollan de modo vertiginoso después del nacimiento. Nuestro cráneo no ha terminado de formarse, es sorprendentemente maleable, para poder ajustarse a ese estrecho camino durante el nacimiento. Y permite un desarrollo vertiginoso de nuestro cerebro.

Al nacer, un ser humano está completamente indefenso. No somos capaces de andar a los pocos minutos, como la mayoría de los mamíferos. No somos capaces de controlar ni un solo músculo de nuestro cuerpo. Estamos al amparo de nuestros reflejos e instintos innatos, grabados en los genes, y de un entorno social nacido precisamente para dar la protección necesaria a nuestras crías. Ese es el principal motivo por el que el ser humano es una animal social. Por la supervivencia de nuestras crías y, por lo tanto, de nuestros genes y especie. Algunos de esos reflejos son vestigios de nuestros antepasados. Todos conocemos el reflejo de moro, por ejemplo, mediante el cual un recién nacido que se incline más de 30º extenderá los brazos hacia los lados para juntarlos y apretar los puños después. O el reflejo de andar de un recién nacido.

En el primer mes de vida descubrimos ya el poder del llanto, nuestro único medio de comunicación, y lo usamos para cubrir nuestras necesidades primarias. Pero como dije, somos animales sociales, y pronto aprendemos el poder de estas relaciones. Antes de cumplir el segundo mes de vida, somos capaces de sonreír, y sonreímos casi a cualquier rostro que se interponga en nuestro campo visual. Poco a poco, día a día, muy lentamente, una ligera conciencia va despertando, asombrándose de todo lo que descubre a su alrededor. Todo un nuevo mundo para él solo, lleno de estímulos. A los tres meses descubrimos que un par de objetos se cruzan constantemente en nuestro campo visual: nuestras manos. Y durante unas semanas será nuestro principal juguete. Empezamos a aprender quienes son nuestros cuidadores, nuestra manada, y nos alegramos cuando vemos un rostro conocido.

A base de ensayo y error nuestra mente está aprendiendo ya a controlar una serie de músculos, y empezamos ya a poder agarrar algo que nos pongan en nuestra mano. Esto es un estímulo enorme para nuestro cerebro, que no cesará de ensayar, ensayar y ensayar. Nos pasamos el día jugando con cualquier objeto que podamos coger. Nos asustan los ruidos fuertes y nos tranquilizan las voces conocidas. Y poco a poco vamos despertando. Ya contamos con un entorno social en el que sentirnos protegidos. Ya no tememos a la desatención. Y nuestra musculatura va lentamente fortaleciéndose, lo que nos permite por fin levantar y mantener la cabeza y extender los brazos. Nuestro campo de acción aumenta, y con él los estímulos. Pronto seremos capaces de desplazarnos hacia los objetos que nos llaman la atención, nuestro mundo crecerá e iremos descubriendo todo un universo de texturas, sabores, olores. Queremos experimentarlo todo, conocerlo todo, aprender a vivir.

Con apenas diez meses somos capaces de hacer algo que muy pocas especies animales han conseguido, reconocerse en un espejo. Esto requiere un nivel de conciencia mucho más elevado de lo que pensamos, y es algo reservado únicamente a las especies con un cerebro más desarrollado. Y acabamos de empezar a vivir. Pronto nos incorporaremos y nos desplazaremos utilizando todos los apoyos que estén a nuestro alcance, acercándonos aun más un mundo fascinante.

Y en torno al primer año de vida, echamos nuestro primeros pasos. Nos lanzamos al descubrimiento de este mundo que nos regalan. En solo doce meses, el mágico despertar de una conciencia que se lanza a la vida con la fuerza de un niño, una nueva mente que se maravillará con todo lo que la vida nos tiene reservado. En solo doce meses, toda una personalidad, unos sentimientos, una mente, una conciencia, una vida.

Hoy, este blog cumple un año.

viernes, 23 de mayo de 2008

Phoenix

El próximo domingo, 25 de mayo, es uno de esos días marcados en el calendario de cualquier amante de la astronomía. Un día esperado durante largos años. Este domingo la sonda espacial Phoenix llegará puntual a su encuentro con el planeta Marte, después de haber recorrido 260 millones de kilómetros durante nueve meses. Esta sonda, Phoenix, fue programada y diseñada a partir de dos sondas anteriores, la malograda Mars Polar Lander, que se estrelló contra la superficie marciana en 1.999, y la suspendida Mars Surveyor Lander. A ello debe su nombre.

Llegará este domingo el momento más delicado y comprometido de la misión, el frenado y la toma de tierra. Podéis haceros una idea de lo realmente complicado que es llevar una sonda de un planeta a otro dando este “paseo por el universo”. Sus últimos compañeros, los rovers marcianos Spirit y Oppotunity, que hace más de dos años que recorren la superficie del planeta rojo, hicieron la última etapa de su viaje, el aterrizaje, empleando enormes airbags que amortiguaron el golpe contra la superficie del planeta. Rebotaron varias veces, rodaron sobre esos enormes airbags, hasta que finalmente se detuvieron, desinflaron esos airbags y nacieron al cielo rojo de Marte. Pero esta vez será diferente. La sonda Phoenix es enorme, con una envergadura de más de cinco metros y un peso de 705Kg (350Kg sin su etapa de crucero). Estas dimensiones hacen imposible el uso de airbags, por lo que la sonda frenará mediante retrocohetes que se activarán a poca distancia de la superficie, haciendo que la toma de contacto con el oxidado suelo se realice a unos “suaves” 2,4 metros por segundo. Si todo sale según lo previsto, Phoenix descenderá hasta el suelo marciano, a 68 grados de latitud Norte, en las planicies de una región llamada Vastitas Borealis.

Es una operación enormemente delicada que debe ser realizada íntegramente de modo automático, sin la menor ayuda de los controladores de la Tierra, ya que todos, incluidos los técnicos de la NASA, la veremos en diferido. El motivo es la enorme distancia que nos separa de nuestro planeta vecino, entre 78 y 378 millones de kilómetros (la distancia varía en función de la posición de cada planeta dentro de su órbita). La señal enviada por la sonda tardará más de 15 minutos en llegar a la Tierra. Por no hablar de la imposibilidad de las comunicaciones cuando la nave quede envuelta en una nube de plasma por el rozamiento durante su entrada en la tenue atmósfera marciana. Esperaremos esos 15 minutos con ansiedad, con la esperanza de que Phoenix aterrice sin problemas y pueda iniciar su importantísima misión científica.

Más del 50% de los aterrizajes en Marte han fracasado, lo que nos da una idea de la dificultad de la operación. Esperemos que en esta ocasión esa estadística disminuya y podamos maravillarnos con la información que la sonda Phoenix nos enviará de su misión científica en el planeta rojo.

Aquí tenéis una detallada descripción de las características de la sonda, de todos los instrumentos científicos que porta y de los objetivos de la misión.

martes, 20 de mayo de 2008

Vida, naturaleza y panspermia

La vida no se acaba con el hombre. Con nuestra visión antropocéntrica es difícil darse cuento del lugar que ocupamos en el infinito de la Creación, en ese vasto sembrado de vida que es el universo. La Tierra tiene unos 4.500.000.000 años (¡cuatro mil quinientos millones de años!), y durante casi toda su existencia ha rebosado vida, principalmente en los últimos 500.000.000 años, cuando aparecieron y proliferaron casi todas las ramas de la vida que conocemos. En todo ese tiempo, inconcebible para nuestra mente, han aparecido y desaparecido millones de especies, la mayoría de ellas sin dejar el más mínimo rastro de su paso por la historia de la vida. Se estima que se han extinguido más del 99,999% de las especies que alguna vez han habitado la Tierra. Luego desconocemos la práctica totalidad de la vida en este nuestro planeta. La Tierra ha conocido épocas mucho más extremas para la vida que ésta. Épocas en las que el oxígeno estaba ausente en la atmósfera, épocas con una temperatura media muy superior a la actual, y también épocas en las que era prácticamente una bola de nieve. Y entonces la vida también proliferó.

Ahora el futuro de la vida humana se encuentra amenazado por nuestras propias acciones. Hemos esquilmado los mares, arrasado los bosques, contaminado la atmósfera. Hemos roto ese delicado equilibrio de nuestra era en apenas siglo y medio. Los niveles de plomo en la atmósfera tardarán milenios en volver a los de la época preindustrial. Los niveles de CO y ozono superficial son los más altos de nuestra historia. El CO2 crece a un ritmo por el que en unos siglos llegará al nivel existente en el cretácico, cuando los dinosaurios dominaban la Tierra, una Tierra entonces con una atmósfera mucho más rica en oxígeno. La superficie cubierta por bosques, selvas, o pluviselvas tropicales es un débil reflejo del pasado. No hace mucho leí que hemos asfaltado ya el 1% de la superficie del planeta. Estamos destruyendo nuestro entorno natural a un ritmo desenfrenado.

Pero la vida sobre la Tierra no se encuentra, ni mucho menos, amenazada. Si algo define la vida es su capacidad para adaptarse, su capacidad para expandirse, para cruzar fronteras y saltar barreras. La vida se multiplica y adapta en condiciones que nos parecerían imposibles. No se le pueden poner barreras, pues la hemos visto ya infinidad de veces proliferar en ambientes terriblemente hostiles. La vida se abre camino. Es posible que nuestros desmanes terminen con nuestra existencia como especie, es posible que provoquemos extinciones masivas tan duras como las acaecidas cuando la Tierra era bastante más joven. Pero la vida seguirá floreciendo en esta mota de polvo. La vida nos dejará atrás, pasaremos a formar un capítulo cerrado de la interminable historia de materia mágicamente animada. Nos llevaremos muchas otras especies con nosotros, pero no tenemos capacidad para acabar con la vida. Aunque nos lo propusiéramos, seríamos incapaces de limitarla.

Aparecerán bacterias que se alimenten de los materiales radiactivos que estamos extrayendo y enriqueciendo, aparecerán nuevas plantas que resquebrajarán nuestro asfalto y hormigón, musgos que convertirán nuestras estatuas de cobre en polvo, microorganismos que descompondrán nuestros plásticos, animales adaptados al mundo que dejemos en nuestra ausencia. Formas de vida inimaginables que volverán a cubrir un planeta más cálido que el que habitamos actualmente.

Y la historia de la vida continuará durante miles de millones de años. Se ocultará bajo la superficie a medida que el sol vaya madurando y eleve la temperatura decenas de grados, quizá continúe existiendo cuando nuestra estrella se hinche y expanda, convirtiéndose en una gigante roja. Quizá entonces despedace la Tierra, y esparza nuestras cenizas por el universo, escondiendo en ellas aminoácidos y numerosa materia orgánica que tras cientos de años de viaje regará las estrellas cercanas, sembrará los planetas cercanos con nuestros restos, con las semillas para nuevas formas de vida, que evolucionarán y proliferarán bajo cielos extraños. Quizá así llegó la vida a nuestro planeta, procedente de las estrellas, de las cenizas de paraísos perdidos por siempre bajo la tiránica línea del tiempo. Este universo parece hecho expresamente para la vida, para la vida eterna.

jueves, 15 de mayo de 2008

Solo queda la ausencia

Después de la ira y el dolor, solo queda la ausencia. Sumergiéndome en esos mares de opinión y reflexiones, en los que cada blog no es más que una gota en el océano, me he topado con unos versos publicados en una de esas bitácoras. Los encontré en el blog Evocación de la Gloria, de Miguel Novo. El autor es el propio dueño de la bitácora, un magnífico y anónimo poeta gaditano. Robándolas de su sentido original para prestárselas a la familia de José Manuel Piñuel y a todas las víctimas del terrorismo.

“Promesas de tantas primaveras que se fueron, que aún perduran tras el manto de la Virgen, tras la cruz del Señor, con el alma tan descalza como los pies, con los ojos disfrazando la pena de no poder verle la cara. Promesas que resucitan cada año, que nunca se olvidan, porque se grabaron a fuego una noche de primavera en los silencios del corazón. Pero, en primavera, tampoco hay silencios porque no existe la muerte.”
Miguel Novo.

martes, 13 de mayo de 2008

Antes de hacer las maletas

Para muchos, Antonio Martínez Ares es uno de los grandes poetas vivos en lengua castellana. Yo no tengo dudas de que así es, aunque el ámbito en el que muestra sus letras, el carnaval, le resta notoriedad. Dejo aquí un pasodoble suyo, de su comparsa de 1.997, “El Vapor”. En este caso dedicado a su madre. Prestar atención a la letra porque es sublime, el que no se emocione con ella es que no tiene alma.

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