Parece ser que ya ha terminado felizmente, ¡por fin!, el secuestro del atunero Alakrana. Felizmente para los tripulantes, cosa que celebro sinceramente. Infelizmente para el estado de derecho, que ha cedido, una vez más, ante el chantaje de unos terroristas extorsionadores. Llevo semanas mordiéndome la lengua a la espera de la feliz liberación, pues hasta ahora opinar sobre el secuestro parece ser que te ponía a la altura de los secuestradores, o eras tildado de antipatriota y de no arrimar el hombro por no sé qué macabra lógica progresista. El mismo martes el presidente Zapatero, en sus primeras declaraciones, intentó mantener la mordaza a todo el que no opine como ellos.
Pero ya ha pasado. Los secuestrados están, gracias a Dios, libres. Por supuesto, lo primero que hay que decir es que los responsables de este largo secuestro son los propios secuestradores, qué duda cabe. Pero eso no exime de su responsabilidad a un gobierno inmoral, irresponsable y, posiblemente, delictivo. Y digo posiblemente porque aunque parezca sorprendente, pagar un rescate no está claro que sea un delito en España. Por supuesto, si lo hace una persona anónima, es delito. Si lo hace un gobierno, echando mano de los fondos reservados, parece ser que hay dudas. Es lo que tiene el relativismo, que la autoridad de las leyes emana del bien común, no de ningún tipo de ley moral ni natural, al no existir bien ni mal. Pero en fin, en lo que no hay dudas es en la inmoralidad y la irresponsabilidad. ¿Con qué autoridad puede ahora un gobierno exigir a los empresarios vascos que no paguen el chantaje etarra cuando el propio gobierno ha cedido ante el mismo?

La situación era difícil, ciertamente, y si no se pagaba el rescate las posibilidades de traer con vida a nuestros marineros eran muy reducidas. Pero eso no justifica la cantidad de despropósitos realizados. Vamos por partes. Hace año y medio, cuando el pesquero Playa de Bakio fue liberado tras el pago de una suculenta cantidad de dinero sin ningún tipo de medida adicional, muchos pusieron (pusimos) el grito en el cielo: esa actitud alienta a los secuestradores a repetir la acción. Y, sin ningún tipo de duda, de aquellos polvos vinieron estos lodos. Se entregó el dinero que exigieron los secuestradores, no se hizo ningún tipo de seguimiento del dinero, algo bastante sencillo, no se intentó el asalto al barco pirata una vez liberado el pesquero, ni tan siquiera se persiguió a los secuestradores a pesar de que fueron entrevistados por periodistas de varios países. No se acordó nada tampoco con el gobierno de Somalia para perseguir a los piratas, a pesar de que se conocen nombres, apellidos, aldeas donde viven, coches comprados, ¡si todos los días hacen declaraciones a la prensa!... No se hizo un seguimiento del buque pirata, que debe atracar en algún puerto, pues no era un pequeño bote. No se hizo nada para permitir a los armadores la presencia de seguridad, ni privada ni pública, en el barco.
No se hizo nada, más que pagar el rescate. Y ahora se repite la historia paso a paso. Que no me digan ahora que la gestión ha sido magnífica y que “qué otra cosa se podría hacer”. Y encima el gobierno en pleno parece “encantado de conocerse” por la gestión del secuestro, sin un ápice de autocrítica. A pesar de que lo que han hecho (nada, aparte de pagar el rescate), lo podrían haber hecho la primera semana.
Los piratas no escogieron a su víctima al azar. Sí, ahora se puede decir: tenemos un gobierno inmoral e irresponsable que cede ante el chantaje de unos terroristas, un gobierno que paga un rescate a unos secuestradores y los deja marchar impunemente, un gobierno que muestra al mundo el ejemplo a seguir para conseguir dinero fácil y rápido. No tengo ninguna duda de que este hecho provocará, como ya ha sido así (recordar una vez más el Playa de Bakio), más secuestros de ciudadanos españoles. No en Somalia, si no en todo el mundo, pues la noticia es portada en los principales medios de comunicación en todo el globo. ¿qué hará entonces el gobierno? ¿pagará uno a uno todos los rescates de extorsiones en Somalia, en México, en Indonesia, en Colombia? ¿Dependerá del número de secuestrados, en una especie de macabra cuenta? Y si el secuestro se produce en España, ¿pagará el estado el rescate? ¿Se despenalizará el pago de rescates? Porque hasta ahora era considerado, al igual que no informar a la policía, como colaboración con secuestradores.

Y no se trata únicamente del pago de millones de euros a unos terroristas, financiando y alentando así sus actividades delictivas. Financiadas con mi dinero. De esos pocos cientos de euros que me han quitado en mi nómina después de un mes de madrugones y trabajo, unos pocos irán a parar a manos de unos piratas somalíes. Además hemos asistido con la boca abierta a un lamentable espectáculo en el que nuestro gobierno, de un modo despótico y totalitario, ha presionado impúdicamente al poder judicial hasta, una vez más, plegarlo a sus propósitos. Es posible que dos terroristas sean juzgados por delitos menores para que puedan ser extraditados a Somalia, donde serán puestos en libertad sin ningún tipo de dudas. Incluso se habla de un juicio por lo que realmente han hecho y un posterior indulto por parte del gobierno. Pero bueno, eso lo veremos en los próximos meses. El gobierno presiona una vez más al poder judicial (un poder judicial que hace tiempo que perdió la venda en los ojos) para que incumpla la ley. Recuerdo que dictar una sentencia injusta a sabiendas de que es injusta tiene un nombre: prevaricar. Y todos hemos asistido, a través de los medios de comunicación que nos han informado puntualmente, a las posibles soluciones a la situación. Incluso se propuso extraditarlos sin más. Nadie tiene ningún tipo de duda de que esos dos “piratas” son secuestradores dentro de una organización dedicada a ello. Todos lo sabemos, incluidos los jueces si pasan por alto este hecho, incluidos los fiscales si no solicitan esas penas, incluido el gobierno que presiona para que se incumpla la ley, incluido el Consejo General del Poder Judicial que no investigará a esos fiscales y jueces si prevarican. Veremos en las próximas semanas cómo se soluciona judicialmente este asunto, aunque, vistas las presiones del gobierno sobre el poder judicial, muy optimista no soy.
Lo dije en su momento, cuando se pagó el rescate del Playa De Bakio, y lo repito ahora, el gobierno es responsable de fomentar el secuestro de españoles en todo el mundo. El gobierno es responsables de atentar contra nuestra seguridad en todo el mundo. El gobierno ha colaborado para hacer de este mundo un lugar más peligroso. El gobierno es inmoral e irresponsable. Y en todo este marco presentado no sé qué lugar tiene el estado de derecho y la democracia. Me alegro mucho por los pescadores del Alakrana, lo lamento mucho por las futuras víctimas del pago de este rescate.