"Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo." Arthur C. Clarke

domingo, 12 de agosto de 2007

Las lágrimas de San Lorenzo

Esta noche tiene lugar uno de los acontecimientos astronómicos más populares del año, la lluvia de estrellas de las Perseidas, más conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo.

El nombre popular tiene su origen en el martirio y muerte de uno de los diáconos de Roma, San Lorenzo, que fue torturado y asesinado con una parrilla el día 10 de Agosto del año 258, según la tradición cristiana. Dice esa misma tradición que esa noche el cielo se llenó de estrellas que caían a la tierra como lágrimas por la muerte del mártir.
La realidad científica es algo diferente. El origen de esta lluvia de estrellas se encuentra en el cometa 109P/Swift-Tuttle, descubierto en 1862 y que da una vuelta al Sol cada 130 años. La órbita de este cometa, como la de todos los de periodo corto, está salpicada por pequeñas partículas durante todo su recorrido. Al acercarse el cometa al sol, la acción de éste hace que se desprendan multitud de pequeñas briznas de material, partículas la mayoría de un tamaño inferior a un milímetro. Con el paso de los siglos la órbita de este cometa alrededor del sol se ha ido llenando, ensuciandose, por estos pequeñísimos objetos. Y la tierra atraviesa esa órbita todos los años en su eterno giro alrededor del sol. Ese encuentro entre la Tierra y la órbita del cometa 109/Swift-Tuttle se produce hoy en día la madrugada del 13 de Agosto. Este retraso está causado por el mismo fenómeno por el cual el día más largo del año ya no es San Juan, sino el 24 de Junio: el calendario humano no se corresponde con el calendario sidéreo. Un año dura exactamente 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,7 segundos. Poco a poco las fechas se van desplazando.

Pero volvamos al tema de esta entrada. La Tierra, al atravesar la órbita del cometa, “atropella” toda esa basura que éste ha ido desparramando por el espacio durante sus cientos de órbitas. Estas pequeñísimas partículas penetran en la atmósfera a una altísima velocidad. El rozamiento con la atmósfera es suficiente como para desintegrarla en un instante, que es el pequeño momento en el que podemos ver esa partícula incendiada como una pequeña pero llamativa traza de fuego en el oscuro cielo nocturno. La "estrella fugaz" más brillante que hayamos visto nunca, puede tener un tamaño parecido al de un grano de arroz, tal es la energía cinética que poseen.

Para poder observar esta lluvia ahí van unos pocos consejos:

- Importantísimo, alejarse de las ciudades. Para los aficionados a la astronomía, alejarse de una ciudad no significa irse a las afueras, ni a unos pocos kilómetros. Significa irse, como mínimo, a 50 kilómetros de cualquier población importante. En la práctica esto es poco menos que imposible, por lo que nos tendremos que conformar con las afueras de nuestra ciudad.

- Irse con algo de abrigo, pues la posición para ver y disfrutar una lluvia de estrellas es tumbado boca arriba sobre el suelo de ese lugar oscuro y apartado que hemos escogido. Y se pasa algo de frio, a pesar de estar en Agosto.

- Dirigir nuestra mirada hacia la constelación de Perseo (de ahí su nombre). Comprendo que para el profano esto ya no es fácil, así que simplemente aconsejaros mirar hacia el nordeste, aproximadamente en dirección contraria a donde se ha puesto el sol. De todos modos esa es la dirección desde la que irradian, pero se pueden observar en toda la bóveda celeste.

- No emplear ni prismáticos ni telescopio. Se necesita observar un campo cuanto más amplio mejor. No obstante, tampoco estarían de más para amenizar la noche, pues la espera puede ser a veces pesada.

La tasa horaria cenital de esta lluvia de estrellas es de 100. Esto significa que podremos observar en torno a 100 meteoros por hora. Realmente merece la pena organizar una pequeña escapada para disfrutar de este espectáculo gratuito que nos regala el cielo.

3 comentarios:

Blanca dijo...

Por diferentes motivos hace muchos años que no veo esa hermosísima lluvia de estrellas, pero durante toda mi infancia, adolescencia, juventud y madurez la he contemplado en Asturias, cuando no estaba nublado, claro... que no era tan a menudo como hubiera querido, en Caravia, el pueblito de mi familia, acostada en el porche de mi casa...

Realmente es un espectáculo digno de ver y sumamente emocionante. Ahora sabemos en qué consiste, pero durante muchos años yo pensé que eran estrellas fugaces de verdad... y no comprendía ese baile increible de estrellas...

Adivagar dijo...

Es una gran experiencia ver esta lluvia de estrellas, porque además implica pasar una noche a la intemperie en mitad del campo, que siempre es una buena manera de pasar la noche.

Lamentablemente cada vez quedan menos lugares para ver el cielo, porque la contaminación luminosa en España es cada vez mayor. Ya casi no hay sitios para contemplar la vía láctea y solo se ven las estrellas más luminosas.

Un saludo!

Maripuchi dijo...

En el verano de 2003 me fui con unos amigos a la sierra de Madrid a verlas.
Impresionante.

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