"Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo." Arthur C. Clarke

jueves, 13 de diciembre de 2007

¿Dónde está esa estrella?

Supongo que a veces os habréis preguntado cómo demonios saben los científicos a qué distancia se encuentra una estrella determinada. Hay diversos modos para determinar esta distancia.

El primero empleado es el paralaje. Si tenemos dos vistas de la misma zona desde dos puntos de vista diferentes podemos averiguar dónde está cada objeto por simple trigonometría. ¿Difícil? No tanto, lo hacemos continuamente, precisamente para ello tenemos dos ojos en lugar de uno: para tener esos dos puntos de vista desde los que triangular, aunque sea inconscientemente. Pues eso mismo podemos hacer con objetos relativamente cercanos. Medimos desde dos ciudades diferentes la posición de ese objeto con respecto al fondo fijo de estrellas, averiguando así la distancia que nos separa de él. Pero así no podemos calcular grandes distancias, distancias astronómicas. Podemos llegar bastante más lejos empleando la órbita de la Tierra en lugar de dos ciudades diferentes. Si realizamos dos medidas separadas seis meses entre sí tendremos medidas realizadas desde dos puntos separados 300 millones de kilómetros, en lugar de unos pocos miles.

Así podemos averiguar la distancia a estrellas cercanas. Por tanto este método solo es útil para objetos cercanos. Para el resto de estrellas la cosa se complica, y se emplea el llamado paralaje espectroscópico. Pero esta técnica se basa en la teoría sobre la evolución de las estrellas, y ésta cambia cada año con los nuevos descubrimientos. El resultado es que no sabemos realmente a qué distancia se encuentran. Si en una noticia escuchamos que una estrella está a 250 años luz de nosotros, realmente quiere decir que está entre 150 y 400 años luz de nosotros. No es muy preciso, pero es lo único que tenemos.

Para distancias intermedias tenemos el que creemos que es el método más fiable, pero depende de la presencia de un determinado tipo de estrellas, llamadas variables cefeidas, y que, como no podía ser de otro modo, no son muy abundantes. Y estas medidas mayoritariamente aceptadas dependen de que el modelo que explica la evolución y comportamiento de estas estrellas sea correcto, lo que ya es bastante decir. Para variar, el margen de error es mayor del 50%.

Y para objetos más lejanos tampoco andamos sobrados. Para galaxias lejanas se emplea un método basado en el efecto Doppler, el desplazamiento de la frecuencia en función de la velocidad relativa entre el emisor y el observador. Su precisión es todavía inferior a la del paralaje espectroscópico, pero tenemos una ligera referencia en la edad estimada del universo. Que creemos que es de 13.700 millones de años, aunque no estamos muy seguros...

En fin, que como podemos ver, vivimos en un universo del que desconocemos su tamaño y la distancia de las estrellas que nos rodean.

2 comentarios:

Adamantio dijo...

Interesante, pero aún así fallan astronómicamente...

Butzer dijo...

Con la dificultad de medir distancias tan largas...Por un año luz más o uno menos...xd
Saludos.

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